sábado, 6 de marzo de 2010

Décimas de Rosa Araneda para compartir en estos días luego del trágico terremoto y tsunami

Nota:

Este poema se titula: "Dos plagas más el volcán Calbuco y el cambio tan bajo", Rosa Araneda lo escribe con referencia a la erupción del Calbuco a fines del XIX, sin embargo quize aprovechar la ocasión para recontextualizar el poema a los hechos que hoy en día afectan a gran parte de nuestro país.
Así entonces léase la frase "El volcán vomita fuego" como "Nuestra tierra está en un duelo".
De ante mano, pido perdón por mi atrevimiento, pero no he alterado en nada la aténtica escritura de la gran poetiza.

Dos plagas más el volcán Calbuco y el cambio tan bajo.

El volcán vomita fuego (Nuestra tierra está en un duelo)
en la noche y en el día:
¡Ay, Jesús, Virgen María,
atiende este triste ruego!

Señas del juicio final
son las que ya se están viendo:
en todos, según lo entiendo,
es la ruina en general;
contra el terrible mal
habrá que ponerle luego,
y así vivirá en sosiego
la gente, según se opina,
y para aumentar la ruina
el volcán vomita fuego. (Nuestra tierra está en un duelo)

El cambio a trece penique
es otra plaga infernal,
que no podrá serle igual
el Calbuco aunque se pique;
no digan que esto es palique,
ni descaro y villanía;
es sobre la carestía
que reina con tal pelambre;
mueren hoy los pobres de hambre
en la noche y en el día.

Yo me admiro del Gobierno,
aunque tranquilo repose;
¿por qué diablos no conoce
que esto es un castigo eterno?
Pronto su boca el averno
abrirá por tal orgía,
viendo, pues, la tiranía
que en Chile reina en sí mismo,
y abrense las del abismo...
¡Ay, Jesús, Virgen María!

El volcán es un aviso (El tsunami es un aviso)
para los hombres de ciencia
que han perdido la conciencia
por la plata de improviso;
al pensar me aterrorizo;
y de mi patria reniego;
ya que a la razón me allego
a nombre de la nación,
¡santo Dios de la mansión,
atiende este triste ruego!

Al fin, señores ¿por qué
nos hacen tanto sufrir?
¿No piensan que han de morir,
que tienen tan poca fe?
Después les acordaré,
para el año venidero;
por si acaso antes me muero
daré a saber sin demora:
para los ricos de ahora
solo es el dios Don Dinero.

(Araneda, Am. II: 194)

Versos de Rosa Araneda publicados en La Lira Popular,
colección de Rodolfo Lenz
Archivo de Literatura oral de la Biblioteca Nacional.

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